No quedan días de verano para pedirte perdón, para borrar del pasado el daño que te hice yo. Sin besos de despedida y sin palabras bonitas, porque te miro a los ojos y no me sale la voz. Si pienso en tí, siento que esta vida no es justa. Si pienso en tí y en la luz de esa mirada tuya.
No quedan días de verano, el viento se los llevó y un cielo de nubes negras cubría el último adiós. Y fue sentir de repente tu ausencia, como un eclipse de sol, por qué no vas a mi vera. Desde esos días de verano, vivo en el reino de la soledad. Y nunca vas a saber cómo me siento, nadie va a adivinar cómo te recuerdo... Si pienso en tí, siento que esta vida no es justa. Si pienso en tí y esa mirada tuya.
No quedan días de verano.
No quedan días de verano, el viento se los llevó y un cielo de nubes negras cubría el último adiós. Y fue sentir de repente tu ausencia, como un eclipse de sol, por qué no vas a mi vera. Desde esos días de verano, vivo en el reino de la soledad. Y nunca vas a saber cómo me siento, nadie va a adivinar cómo te recuerdo... Si pienso en tí, siento que esta vida no es justa. Si pienso en tí y esa mirada tuya.
No quedan días de verano.
Pues no. No quedan días de verano. Ayer, sábado día 22 de septiembre, entró el OTOÑO. Atrás hemos dejado una estación maravillosa como es el caluroso verano, con sus días de sol, playas, piscinas, terrazas nocturnas, ropa extremadamente cómoda y fresquita, acostarse y levantarse sin horarios, sin despertadores que valgan... y un largo etc.
Pero todo eso se ha acabado. Ahora llega el momento de empezar rutinas, sacar los pantalones largos y jerseys, acostarse y levantarse con un horario fijado, porque sino al día siguiente es casi imposible rendir en el trabajo y/o estudios... Lo que viene siendo un poco aburrimiento. Sí, seré rara, pero no me gusta el otoño. Todo se vuelve más entristecedor a mi alrededor, los días se acortan y las noches se alargan, todo el mundo se estresa por llegar a punto a sus respectivos trabajos/universidades y nos olvidamos de que la vida está para disfrutarla y no amargarla desde las 8:00 am cuando suena el despertador.
En fin, sea de una manera u otra, a ver qué me deparan estos tres meses de hojas marrones, secas y caídas... ¿Y tú, sí, a tí que me lees, qué piensas del otoño?
Holaaa compi de reflexiones y cosas variadas jajaja. Muy chulo como vas embarcando y adaptando tus cosillas a este nuevo "mundo" :).
ResponderEliminarSobre el otoño, pienso que es como la renovación de nuestros caminos, el contacto de nuevo con rutinas.
Parece un poco triste porque, ¿a quién le gusta empezar desde el principio? pero bueno creo que no hay mal que por bien no venga...
Yo esta etapa siempre me la tomo con filosofía e intento ponerle ilusión a las cosas que empiezo de nuevo ya sea retomar una rutina o empezar algo que nunca he visto o probado.
Quizás sea cuestión de actitud....jejeje
Bueno nos leemos mutuamente! un besazo blogguera!! ^^